BRUSELAS — Alemania exhortó a Europa a recapitalizar a sus bancos para evitar un masivo contagio de la crisis, tras el anuncio de la primera víctima, el banco francobelga Dexia, mientras el FMI alertó de que no hay que descartar que la recesión vuelva en 2012.
La canciller alemana, Angela Merkel, dijo este miércoles en Bruselas que "se justifica" recapitalizar a los bancos europeos que así lo requieran y señaló que su país está dispuesto a hacerlo en caso de "ser necesario".
"Alemania está dispuesta, en caso de ser necesario, a realizar una recapitalización" de los bancos, subrayó en una rueda de prensa al término de una visita a la Comisión Europea.
La perspectiva de una participación superior a la prevista de los bancos en el plan de ayuda a Grecia fragiliza al conjunto del sector bancario europeo. El desmoronamiento del banco francobelga Dexia, primera víctima de la crisis de la deuda en Europa, ha acelerado los planes de Bruselas para socorrer a los bancos, muy expuestos a la deuda griega.
Este plan ha supuesto una bocanada de oxígeno para las Bolsas europeas, que cerraron con fuertes subidas.
Fráncfort lideró las subidas, con unas ganancias del 4,91%, seguida por París que ganó 4,33%, mientras que Londres recuperó el 3,19%, Madrid 3,06% y Milán el 3,94%, pese a que la agencia Moody's degradó la nota de Italia la víspera en tres peldaños a A2.
"Los europeos han tomado consciencia de la urgencia de la situación y están dispuestos a prepararse para la batalla. El 'electroshock' de Dexia (el banco francobelga primera víctima de la crisis de la deuda) ha hecho que las autoridades aceleren el plan para recapitalizar los bancos", señalaron en una nota los estrategas de Crédit Mutuel-CIC.
Por su parte, el Fondo Monetario Internacional (FMI) alertó este miércoles de que "no se puede descartar" una recesión global en 2012, por lo que recomendó "un cambio" en la política económica europea, que deje de lado las medidas de austeridad y siga el ejemplo de las políticas de estímulo de Estados Unidos y Gran Bretaña.
Los dirigentes de la UE han diseñado planes drásticos para reducir los déficits públicos, en particular en Grecia, Portugal e Irlanda, que han tenido que ser socorridos por Europa y el FMI, pero también en Italia y España, que están en el ojo de mira de los mercados.
El FMI dijo "confiar" en la entrega de un nuevo tramo de 8.000 millones de euros del crédito concedido a Grecia el pasado año, para evitarle la quiebra.
"Confiamos en que habrá un final positivo", tras las negociaciones entre Grecia y sus acreedores de la troika (FMI, Unión Europea y Banco Central Europeo), que se encuentra en Atenas para evaluar si el país ha cumplido con sus promesas de austeridad, indicó Antonio Borges, director del FMI para Europa.
Sin embargo, Borges también señaló que el segundo plan de ayuda por cerca de 160.000 millones de euros a Grecia, decidido el 21 de julio durante una cumbre europea, debería ser revisado para poner el acento en la sostenibilidad de la deuda del país y en el crecimiento económico.
El ministro griego de Economía, Michalis Chryssohoidis, estimó en una entrevista que saldrá el jueves en Alemania que la situación de su país es "bastante desesperada".
"La bancarrota de un país de la zona euro sería una catástrofe porque tendría un efecto dominó. Aunque no sea más que por esto, no podemos decidir solos un default", advirtió.
Mientras los políticos deciden el futuro de Grecia, el descontento social en el país crece. Este miércoles las escuelas y museos estuvieron cerrados, muchos vuelos fueron anulados y los hospitales funcionaron a medio gas por la huelga declarada en el sector público para protestar contra las medidas de austeridad impuestas para enfrentar la crisis de la deuda.
Varias decenas de miles de funcionarios griegos salieron a las calles de Atenas y Salónica. Las fuerzas antidisturbios lanzaron gases lacrimógenos contra decenas de jóvenes encapuchados que lanzaban botellas y piedras al margen de la manifestación en Atenas, que congregó a 18.000 personas, según la policía.
Al menos cuatro personas, entre ellas dos policías, resultaron heridos así como dos fotógrafos, entre ellos una periodista de AFP que recibió un golpe de un escudo policial.
Las medidas de austeridad, que cuentan también con subidas o creaciones de impuestos nuevos, reducción de las pensiones y un conjunto de reformas estructurales destinadas a liberalizar la economía del país, deben durar al menos hasta 2015.
En ese sentido, Merkel reafirmó: Grecia "debe formar parte de la Eurozona y debemos darle una oportunidad para recuperarse".
AFP